Que se puede odiar y amar eternamente. Aprendí a levantarme tras una gran caída, a reír tras la mayor decepción, a soñar tras la mayor patada al corazón. A seguir mi camino aunque el recuerdo llamase de nuevo a mi puerta. A ser quién en realidad soy, no me arrepiento de las mil locuras que he hecho tampoco de haber abandonado caminos a medio hacer, pues siempre hice lo que quise,cuando quise.

Aprendí que no todo guerrero vuelve a su batalla y que un clavo no quita otro clavo…

solo el tiempo cura toda herida .

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