Estoy cansada de hombres piraña,
de mujeres baldosa.
De mentiras y de quién las llama piadosas.
Harta de los ‘pero‘ y del que no da la cara.
Triste por la cantidad de lágrimas derramadas por gente que no daba la talla.
Indignada por el te quiero- a la primera semana.
Olvidada por quién creí que de verdad me amaba. O eso pensaba.
Perdida en esta sociedad corrompida,
en esta ciudad sin salida,
sin prisa ni risa.
Vendida en el mercado negro del recuerdo,
atrapada por mis propios sueños.
Querida por quien menos pensaba,
por el que más me necesitaba.
Entendida por mis propias palabras,
mientras en tu pecho la lluvia desafinaba.
Besada, mentida, herida.

Un día niña, otro mujer coraza.

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