Y tú y yo que un día lo fuimos todo,

comenzamos a ser nada.
El deseo de vernos todos los días
se quedará en el mal sabor de boca 
de un café cada semana,
luego con suerte pasarás a saludarme
de lejos si es que nos vemos.
Y yo seguiré cruzando los dedos
por si algún día decides volver.
Que sin ti he perdido vida y media.
Que mi corazón sigue sin entenderlo,
mi cabeza se niega a querer hacerlo
y mis manos te piden que vuelvas.
Guardo cada foto como quien 
guarda un tesoro y es que
ellas no han dejado de abrazarme
como un día tú no dejaste de hacerlo.
Un beso en la frente por lo de siempre,
por lo que nunca debimos olvidar,
un abrazo de sonido celta, sé feliz.
 
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