Mira, 

podría llenarte la boca de muchas verdades

pero si quieres mentiras mejor búscalas en otra parte.
Si prefieres sonreír a quién te dispara balas
y no a quien se gira cuando pasas
-adelante-
estás a tiempo de ser el blanco fácil de cualquiera
que te vendería por menos de nada.
Y mientras yo,
yo seguiría apostando por ti.
Estúpida manera de destrozarse,
benditos valientes que no tienen miedo
a quererse.
Yo que siempre salgo a la calle
pidiendo perdón por los desperfectos
que dejo tras mis pasos,
tú que siempre me diste las gracias 
por ser ese viento huracanado.
Ahora que me pides tiempo
mientras me das la mano
y escondes nuestros recuerdos entre los brazos.
Suerte en este aterrizaje forzado.
 
Anuncios