Creo que nunca es tarde para reconocer mi miedo a las despedidas, creo que desde siempre he sido alérgica a ellas y hoy me cuesta más que nunca reconocerlo. Me he pasado toda la vida tropezando y creo que vosotros no merecéis el nombre de piedras sino es para llamaros preciosas. Habéis sabido cual era el momento exacto para llenarme el corazón de cerveza o de Ron y sacarme a bailar sin miedo a pisarnos, porque supongo que la vida es eso sonreír después de un buen golpe. Me habéis escuchado aún cuando yo dejaba de oírme y me habéis entendido aún cuando yo quería dejar de hacerlo. A veces es bueno no tener los pies en la tierra si en ese preciso instante te están abrazando y llevándote por los aires a cualquier parte del mundo. Quién necesita la suerte teniéndoos a vosotros al lado, quién necesita querer creer en algo cuando se puede creer en alguien y quererle.  Dicen que no se ha de volver la vista atrás, pero esos sólo son aquellos que no os han oído reír a carcajada limpia dejando el viento a nuestro favor. La maleta la llevo vacía al no poder llevaros a vosotros conmigo, pero me voy con el corazón lleno y con más ganas que nunca de volver.

@Hazmepoesia

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