Tengo miedo,

un estúpido miedo a que vuelvas a decir

que no te quedas.

Miedo a esas cinco letras

a las que tu llamarás dudas

y dudarás;

hasta de mi nombre y de lo que yo siento.

Miedo a que llegue el mes de Abril

y tú no vengas a bailar

y la primavera no traiga flores.

Miedo a que desaparezcas como yo

lo he hecho tantas veces.

Estoy asustada,

completamente asustada;

como un niño cuando se ha hecho daño

y le sangran las rodillas y a su madre el corazón,

pero a mí esta vez me sangran los recuerdos.

Porque no ser tan buena

significa perder siempre,

y no estar a la altura es poner

siempre un pero ante tus metas.

He aprendido que no siempre

es siempre

y que nunca a veces es ahora.

Que puede llegar otra persona

a romperte los esquemas,

a romperte la cabeza

y de golpe el corazón.

Que no tiene nada que ver

el haber querido, el haber sentido

con el merecer ser feliz otra vez,

aún sin ser contigo.

No espero nada de lo que tú estés escuchando,

ni siquiera espero que ahora me escuches;

quizás dejamos de escucharnos hace mucho,

tal vez antes de conocernos

porque después nos bastaron miradas.

Porque todo lo que necesitaba saber estaba

detrás de un parpadeo.

Que más da que no vuelvas si tú estás conmigo,

que más da que no vuelva si yo voy contigo.

No quiero que esto suene a despedida

pero qué hacer después de haberme doctorado en ellas,

¿dime qué queda después de mi?

Musa, poeta o huida.

Quizás lo más correcto sea decirte la verdad,

que seré un recuerdo más que terminarás olvidando

con el paso de los daños, quizás también con los años.

 

 

@Hazmepoesia

Anuncios