No te prometo un amor eterno
que termine caducando a los tres meses.
No habrá promesas con fin:
Jamás cumplir.

Habrá palabras,
de cualquier tipo:
Cariñosas, con rabia y al contado.

Puede que un día no quieras verme
y otro,
que sientas que no puedes conmigo ni ‘sinmi’.

Te aterrará la idea de poner etiqueta algún día a esto,
y yo, maniática de lo mío,
la cortaré para que no te roce y desgaste.

No te prometo nada pero, estaré aquí.

Anuncios